Hace un tiempo que la clásica proposición del héroe como salvador del mundo y modelo a seguir ha muerto. Ya con Los Vengadores veíamos que los superhéroes también eran humanos, se equivocaban y sentían debilidad. Ahora está triunfando en el mundo del cine una figura: el antihéroe.

Hace poco viendo el trailer de Morbius, el nuevo proyectazo de Marvel nos preguntamos, ¿esto no lo hemos visto ya? Pues sí, parece que UCM se ha dado cuenta del éxito que están teniendo en taquilla los antihéroes y está reproduciendo el modelo de forma vertiginosa. Deadpool fue uno de los primeros antihéroes que vimos en pantalla. Y vaya triunfazo. Esto fue hace ya seis años, y desde entonces se han repetido modelos parecidos como Venom (otro gran éxito de Marvel) o el nuevo Morbius, que promete no dejar a nadie indiferente.

La idea es presentar a un protagonista, buena persona, sensato y caritativo con los demás, que a raíz de un suceso que le cambia la vida se convierte en un monstruo. El cambio con respecto a otras historias de monstruos, es que este quiere hacer el bien, cambiar el mundo o por lo menos no destruirlo. Siendo honestos, esta historia atrapa, sea quien sea el protagonista. A la gente le gusta ver destrucción y morbosidad pero también le gusta más un superhéroe. 

Uno de los antihéroes que también han tenido mucho éxito, es el Joker, un pobre hombre con problemas de salud mental que lo que reivindica es realmente un cambio en la sociedad. No hace falta que salve a nadie, más bien mata a personas para conseguir sus fines, pero sus intenciones al final son de salvador de la patria. Como el famosísimo V de Vendetta, un justiciero social que de héroe tiene más bien poco pero que logra en definitiva crear un cambio. 

¿Pero por qué este reclamo de antihéroes en el cine? ¿Será porque el público está harto de ver protagonistas perfectos y héroes de plástico? Es posible que queramos ver a personas como nosotros, imperfectos y humanos. Porque estamos cansados de ver representaciones del bien y el mal como absoluto, la realidad es más compleja que todo eso. 

Esto ya lo decía Peter Parker en No Way Home, donde le vemos arriesgando su vida y la de aquellos que ama para salvar a todos sus enemigos presentes y pasados. ¿Nos quiere decir algo Marvel con este mensaje? Puede ser. Desde luego es innegable que ver a los mayores antagonistas de Spiderman convertidos en personas buenas con problemas reales, ha gustado mucho. Puede ser que en el fondo el ser humano se inclina a la bondad, y a la creencia de que las personas pueden cambiar y a que el mal puede ser vencido incluso dentro de uno mismo. El cine es, como ha sido siempre, un reflejo de la sociedad.

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